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Se rompe el dique del negocio con la epidemia del SIDA

En mayo pasado, se publicaron, en la prestigiosa revista científica “Proceedings of the National Academy of Science USA”, nuevos hallazgos de dos instituciones académicas en Hamburgo y Heidelberg, Alemania sobre la capacidad de los extractos del té verde de inhibir el virus de inmunodeficiencia humana (VIH).

Los investigadores de estas instituciones publicaron las pruebas científicas que el EGCG (Epigalatocatequina 3-galato) – un componente natural del té verde – puede ser usado como agente antirretroviral efectivo para reducir la transmisión sexual del VIH. El estudio demostró que el EGCG puede neutralizar una pequeña proteína (péptido) presente en el semen humano que promueve la infección con el VIH. Este péptido puede aumentar la infectividad del VIH formando una red de fibrilos que pueden atrapar el virus y asirlo a la superficie de las células blanco, promoviendo de esta manera la infección viral de estas células.

Los investigadores encontraron que en presencia de EGCG, esta red de fibrilos no se puede formar suprimiéndose así la capacidad del virus de infectar las células. Los científicos sugieren que EGCG puede ser administrado como componente de agente anti-microbiales, por ejemplo en cremas vaginales. Como el EGCG es muy estable en un medio ácido como el ambiente vaginal, puede ser utilizado para intervenir las propiedades de infectividad pro-VIH del semen y, de esta manera, prevenir la expansión del VIH.

Sin embargo, esta efectividad del EGCG contra la infección del VIH confirmada en este estudio no es nueva. Se había comprobado en muchas publicaciones científicas anteriores. Los investigadores alemanes simplemente aportaron más información sobre los posibles mecanismos a través de los cuales EGCG puede prevenir una infección por el VIH.

Nuestros estudios recientes con células crónicamente infectadas con el VIH han demostrado que el extracto del té verde tiene otro efecto más: puede suprimir la producción de virus dentro de la célula. Esta supresión puede ser aumentada si se combina el extracto del té verde con ácido ascórbico y otros nutrientes como la lisina. De esta manera, nuestro concepto científico ha avanzado más allá de los efectos de nutrientes individuales como el que fue presentado en el estudio alemán. Hemos introducido el principio de sinergia biológica que posibilita lograr mejores efectos fisiológicos con dosis más bajos de nutrientes y preservando el equilibrio metabólico – la base de todas las funciones celulares sanas.

Además, el EGCG no es el único nutriente efectivo en la lucha contra el VIH. Varios estudios conducidos hace hasta dos décadas han documentado que la vitamina C y el N-acetilcisteína pueden inhibir muchos estadíos metabólicos relacionados a la infectividad del VIH y su replicación en las células. El trabajo fundamentando la efectividad de la vitamina C contra el VIH fue conducido en 1990 por el Dr. Raxit Jariwalla y su equipo de investigación y respaldado por el Premio Nobel Dr. Linus Pauling. Los estudios que documentan el pronecial de la N-acetilcisteína contra el VIH también fueron publicados a principios de los años 1990 en la Universidad de Stanford, en California.

Todos estos y otros resultados de la investigación científica que ponen el negocio con medicamentos antiretrovirales (ARV’s) contra la pared han sido obviados por la medicina convencional por dos décadas. Es más, los pioneros científicos de esta investigación han sido fuertemente atacados por el lobby de la industria farmacéutica que promueve preparados quimioterapéuticos patentados para combatir el SIDA. Como resultado de esta oposición a alternativas naturales científicamente fundamentadas, millones de pacientes del SIDA han muerto innecesariamente y el costo de medicamentos antiretrovirales tóxicos está estrangulando las economías de muchos países, especialmente en el mundo en desarrollo.

Nuestro trabajo aumenta el interés científico por las alternativas naturales

Nuestro trabajo en los barrios populares de algunas ciudades de Sudáfrica, donde donamos, a través del organismo de base “South African National Civics Organization, programas de micronutrientes, y nuestra documentación de los beneficios significantes de los micronutrientes, incluyendo el EGCG para la salud, demostrados en casi 1000 pacientes padeciendo de VIH y SIDA, despertó el interés en la comunidad científica de considerar seriamente las opciones naturales para combatir el SIDA. (Para leer un resumen de nuestro Programa de Salud Comunitaria en Sudáfrica, véase aquí.)

La ciencia no progresa aferrándose a dogmas sino por los retos e ideas que inspiran la búsqueda de respuestas y verdades científicas. En este sentido, los descubrimientos del equipo de investigación alemán vienen a fundamentar lo que el Dr. Rath y su equipo de investigación han afirmado desde hace algunos años en relación a las posibilidades de un control natural de la epidemia del VIH-SIDA.

Estos resultados también vuelven a confirmar el potencial de las sustancias naturales como los polifenoles – además de las vitaminas, los minerales y muchos otros nutrientes – en la protección de nuestra salud. Estos beneficios para nuestra salud son alcanzables sin el riesgo de los efectos secundarios tóxicos asociados con los preparados farmacéuticos. Esto y muchos estudios más confirman que el “farma-negocio”, un negocio de inversión basado en las ganancias y los réditos sobre los patentes, ha fallado en aportar soluciones innovadoras y efectivas para la salud; al contrario sólo sigue actuando como una fortaleza medieval desvencijada, protegiendo su fortuna y luchando contra cualquier progreso que pueda rendir obsoleta su existencia.

Cómo cambiar el futuro de la medicina

Está por verse si la investigación del EGCG por fin encontrará una aplicación práctica en la lucha contra el VIH. ¿Y qué se puede esperar en cuanto al uso de estos extractos del té verde en el control de otras enfermedades para las que se han probado efectivos? ¿Cuánta gente está familiarizada con la documentación de los beneficios de la sinergia de micronutrientes en el cáncer, las enfermedades cardiovasculares, el SIDA y otros problemas de salud?

No podemos contar con los cinéticos alemanes – o de cualquier otro país o institución – en la lucha contra el “farmanegocio con las enfermedades”. Sin embargo y mientras ya tenemos las herramientas científicas para cambiar el futuro de la medicina, necesitamos de su ayuda.

Particularmente, la necesidad de una educación objetiva en salud es tu una importancia excepcional. In este sentido, nuestra campaña de “Alfabetización Mundial en Salud” es una herramienta clave y le invitamos a compartirla de la manera más amplia posible. Hay que tomar en cuenta que millones de personas a nivel mundial ignoran que los hallazgos de los últimos años en el campo de la investigación de vitaminas han demostrado que una deficiencia crónica en micronutrientes es la causa más frecuente de las enfermedades más comunes de hoy en día. Así que terminar el analfabetismo en relación a estos hechos básicos de la salud es una precondición para ganar la guerra contra las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, el SIDA y otras enfermedades crónicas.

De igual importancia es, sin embargo, que se conozcan los hechos sobre:

Ayudando a difundir los hechos científicos sobre estos temas y sobre la existencia de alternativas naturales efectivas y sin efectos secundarios a los preparados tóxicos de la farma-medicina, usted puede ayudar a salvar millones de vidas.

Detalles completos sobre todas nuestras campañas y páginas web relacionadas pueden encontrarse en nuestra página de enlaces. Le invitamos ayudar a comunicarlos de la manera más amplia posible entre su familia, amigos y colegas.

¡El futuro de la medicina está en sus manos!