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Dr. Rath Health Foundation

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Las Naciones Unidas
se han suicidado

El Dr. Matthias Rath es un científico de fama mundial que durante la Guerra de Iraq se convirtió en la “conciencia del mundo”. En su última Carta Abierta en The New York Times (25 de abril de 2004), el Dr. Rath llamó a la apertura de un juicio político al presidente Bush. Dos días después de la publicación de esta Carta Abierta, en todas las televisiones del mundo se difundieron las infames imágenes de torturas de prisioneros, provocando una erosión en la credibilidad a la que la administración actual no sobrevivirá.
Con la Carta Abierta de hoy, el Dr. Rath cierra el capítulo sobre George Bush y señala la oportunidad histórica que la actual situación ofrece para la futuro de la Humanidad.

Paul Bremer, administrador de EE.UU. para Iraq, huyó de este país el 28 de junio como un ladrón nocturno. Entretanto, George Bush y su gobierno intentan vender a toda la gente que la conquista de Iraq ha contribuido a un mundo más seguro. Pero todos saben que es justamente lo contrario.

Seis mil millones de personas de todo el planeta van tomando consciencia de la terrible realidad de que las Naciones Unidas han dejado de ser una garantía de la paz y de la seguridad. Por segunda vez en la historia de la Humanidad, una organización internacional —creada explícitamente para mantener la paz y la seguridad internacional— ha sido destruida. Tras la desaparición de la Liga de las Naciones 70 años atrás, la Organización de las Naciones Unidas cometió un suicidio político en junio de 2004.

En marzo de 2003, George Bush lanzó una guerra contra Iraq contraria a las decisiones de la ONU y violando el derecho internacional. Con la decisión adoptada el 8 de junio de 2004, autorizando la ocupación dirigida por EE.UU., el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó retroactivamente la guerra de Iraq. Con esta resolución, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas destruyó su propio código de legalidad internacional, la Carta de las Naciones Unidas y, por consiguiente, el fundamento de la existencia de la organización.

George Bush pasará a la historia como el político que consiguió destruir las Naciones Unidas. No ha sido fruto del azar. Concluyó así un plan expuesto en documentos estratégicos anteriores, incluyendo el “Proyecto para un Nuevo Siglo Americano”, elaborado por Wolfowitz, Cheney, Rumsfeld y otros altos cargos de la Administración Bush. Hoy, en junio de 2004, han cumplido su misión.

Consecuencias

Ahora, cualquier nación del mundo, y especialmente los países en desarrollo, puede ser presa de los intereses empresariales.

Al no existir ya el código de derecho internacional de Naciones Unidas, ha desaparecido el único paraguas de seguridad que protegía a la gran mayoría de las naciones. Esto implica que, de ahora en adelante, cualquier país —en especial los más de 150 países en desarrollo y países umbral— puede ser amenazado, atacado y conquistado, bajo cualquier pretexto, por cualquier potencia económicamente más fuerte.

Seis mil millones de personas viven hoy en un mundo expuesto a crecientes crisis, nuevas guerras y avaricia empresarial.

Ahora, cualquier país del mundo puede ser invadido, y sus gentes obligadas a vivir en condiciones que no eligieron voluntariamente. El mundo ya no está gobernado por potencias coloniales nacionales. Dichos mecanismos coloniales han sido sustituidos por el colonialismo corporativo y por la avaricia de grupos de inversión globales, así como sus participantes políticos. En ambos casos, el sufrimiento para los pueblos del mundo es el mismo.

Ahora la Humanidad tiene una opción.

Nosotros, los pueblos del mundo, tenemos que adoptar ahora una decisión: ¿Queremos que el siglo XXI se convierta en el siglo de la rapiña empresarial de los recursos mundiales y del sometimiento de la salud y vidas de la gente a los intereses corporativos? ¿O podemos tomar otro camino?

La oportunidad histórica

El suicidio político de Naciones Unidas fue el último paso en la degradación del papel de esta organización como servidora de los pueblos del mundo.

Los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, y en especial EE.UU. y el Reino Unido—, comenzaron hace mucho tiempo a abusar de la ONU como brazo político de sus intereses corporativos globales. Además, estos intereses abusaron sistemáticamente de las organizaciones dependientes de la ONU, como la OMS y la OMC, como instrumentos para cimentar las estructuras del “colonialismo corporativo”.

Especialmente devastadora ha sido la influencia del mayor sector inversor del mundo, la industria farmacéutica. Mientras que por un lado promete salud para el mundo, su rentabilidad está basada en la continuidad de las enfermedades, mercados globales para sus medicamentos.

Abusando de la OMC, estos intereses forzaron la aceptación del inescrupuloso principio de aplicar el pago de derechos de patentes incluso a las naciones más pobres de la tierra. Al mismo tiempo abusaron de la OMS, cuando las farmacéuticas intentan ilegalizar alternativas naturales bajo la cobertura del Código Alimentario de Naciones Unidas. Centenares de millones de personas han muerto porque Naciones Unidas ha traicionado el mandato que les han dado los pueblos del mundo.

Ahora, la Humanidad tiene la oportunidad histórica de crear un gobierno mundial duradero del pueblo para el pueblo: la Alianza de las Naciones. Sus principios fundamentales se exponen a continuación. Será tarea de los pueblos del mundo convertirlos en realidad.

Ahora los pueblos del mundo
deben construir la Alianza de las Naciones

Preámbulo

1. Un gobierno mundial duradero del pueblo para el pueblo. La Alianza de las Naciones (AN) es una organización internacional abierta a todos los países del mundo. En especial, los países en desarrollo y los países umbral, así como las naciones industrializadas más pequeñas, tienen una enorme necesidad de una alianza internacional capaz de proteger su integridad como naciones y los intereses fundamentales de miles de millones de personas. La participación de las organizaciones civiles y no gubernamentales es una parte esencial de la Alianza de las Naciones.

2. La necesidad de reemplazar a las Naciones Unidas. La Alianza de las Naciones sustituye a las Naciones Unidas como gobierno mundial porque, en el caso de la Guerra de Iraq, la ONU ha abandonado su propia carta fundacional, ha violado su propio código de legalidad internacional y, por consiguiente, ha perdido su verdadera razón de existir. Éste ha sido solamente el paso final. En las últimas décadas, la ONU ya había sido objeto de abusos como brazo político de las potencias económicas globales para imponer sus intereses sobre las naciones y pueblos menos favorecidos del mundo.

3. La urgencia de proteger a las naciones del mundo. The primary purpose for the founding of the UN and its Charter was to ban wars of aggression in order to prevent another World War and to protect the more than 150 smaller nations in the world from being occupied by economic powers on behalf of corporate interests. With the UN code of international law now irreparably destroyed, this protective shield no longer exists. There now arises an objective and urgent need for a new code of international law to protect the great majority of nations and their people and to secure world peace.

4. La urgencia de evitar una Guerra Mundial. Ya en dos ocasiones en el pasado, la Humanidad decidió crear parlamentos mundiales. En 1919, tras el final de la Primera Guerra Mundial, se fundó la Liga de las Naciones con el objeto de evitar otra Guerra Mundial. Su fracaso en contener el surgimiento de la Alemania nazi abrió el camino a la siguiente Guerra Mundial. En 1945, como respuesta a la Segunda Guerra Mundial, se fundó la Organización de las Naciones Unidas. Seis décadas más tarde, este organismo también fracasó porque fue incapaz de evitar que algunos de sus estados miembros atacasen a otras naciones, en abierta violación del derecho internacional de Naciones Unidas. Este fracaso abre el camino a más crisis internacionales y, en última instancia, al peligro de que estalle la Tercera Guerra Mundial, un conflicto en el que se emplearán armas de destrucción masiva. La Alianza de las Naciones será el primer gobierno mundial establecido deliberadamente antes —y no después— de una Guerra Mundial, fruto de la decisión de la Humanidad de evitar su propia destrucción y proteger su futuro.

Cuanto antes se constituya la Alianza de las Naciones y cuantas más naciones la apoyen, más pronto se restablecerá la seguridad internacional y más pronto nuestros niños podrán vivir en un mundo de salud, paz y justicia social duraderas.

Propósitos y principios

La Alianza de las Naciones se constituye como un gobierno mundial del pueblo para el pueblo. Sus objetivos y principios apuntan a un gobierno global duradero que sirva exclusivamente a los intereses de los pueblos del mundo.

1. Los objetivos. Los objetivos de la Alianza de las Naciones son promover y garantizar un mundo de paz, salud y justicia social, tal y como están definidas en su constitución.

2. Igualdad de derechos para todos. El propósito de la Alianza de las Naciones es garantizar la paz para todos los habitantes del planeta, y asegurar que todas las personas gocen de los mismos derechos de salud, dignidad, prosperidad y acceso a los recursos del planeta.

3. Igualdad de derechos para todas las naciones: un país, un voto. Cada país de la Alianza de las Naciones, rico o pobre, participa en pie de igualdad y tiene un voto. Las decisiones de la Alianza de las Naciones son vinculantes para sus estados miembros. El principio de “Un país, un voto” dentro de un gobierno mundial es un paso importante para garantizar la paz mundial para las futuras generaciones.

4. Primero la gente y después los beneficios. La Alianza de las Naciones planifica y ejecuta sus políticas en interés de las personas, y no de las corporaciones. Para proteger sus derechos fundamentales, los habitantes del mundo pueden exigir la celebración de referendos globales sobre temas importantes, como la salud, exigencia que será vinculante para el parlamento mundial.

5. Beneficios de la paz y la prosperidad. La participación en la Alianza de las Naciones se basa en los intereses de cada persona y cada nación de la tierra, porque su naturaleza global satisface sus necesidades más básicas. La primera y principal necesidad de los habitantes del mundo es la paz y la seguridad internacional garantizada por la Alianza de las Naciones. Las necesidades de salud, justicia social y prosperidad se satisfarán mediante un amplio intercambio multilateral de información y de la cooperación en los campos de la salud, las ciencias, el comercio, la macro y microeconomía, la cultura y otras áreas.

6. Eliminación de la brecha entre países pobres y ricos. Utilizando los avances científicos y las nuevas tecnologías, la dependencia económica entre los países ricos y pobres disminuirá y, en última instancia, desaparecerá. Habrá dos áreas —salud y energía— que serán objeto de un desarrollo conjunto de máxima prioridad, porque se trata de sectores que en el pasado han sido objeto de un continuo abuso para crear dependencias internacionales y cimentar la desigualdad global. Así, abordando estas áreas, disminuirá inevitablemente la dependencia de la gran mayoría de las naciones y el colonialismo económico para, en última instancia, cerrar la brecha entre países ricos y pobres.

7. Salud para todos mediante la erradicación de las enfermedades más comunes de la actualidad. Se ha demostrado científicamente que las deficiencias en micronutrientes es la causa de las enfermedades más comunes de la actualidad, incluyendo las cardiovasculares. Los animales no sufren ataques de corazón porque, a diferencia de los seres humanos, producen su propia vitamina C en sus organismos, lo que promueve la producción de colágenos y la estabilidad de las paredes de los vasos sanguíneos. Del mismo modo, las deficiencias en micronutrientes son la principal causa de susceptibilidad a enfermedades contagiosas, incluido el sida.

La erradicación de las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la osteoporosis, así como el control de las epidemias globales como la tuberculosis y el sida, dependen en gran medida de la difusión global de esta información sanitaria básica. Mediante la promoción de la Alfabetización de la salud mundial, la Alianza de las Naciones terminará con la ignorancia sobre la salud, eliminando la precondición de la mayoría de las enfermedades comunes de la actualidad, salvando así miles de millones de vidas y billones gastos en atención de salud.

8. Terminación de las inversiones en “negocios con la enfermedad”. Los Negocios con la enfermedad, la deliberada continuación y promoción de enfermedades para beneficio de las empresas, serán abolidos por la Alianza de las Naciones. Se eliminarán las patentes en las áreas de la salud, la vida humana, animal y vegetal, ya que son la base económica de las inversiones en negocios con la enfermedad de las empresas farmacéuticas.

9. Energía para todos. Están apareciendo nuevas fuentes de energías renovables que, esencialmente, pueden proporcionar energía gratuita a todos los habitantes del planeta. Además de la energía solar, el uso de la energía derivada del agua (tecnología del hidrógeno) ha sido desarrollada científicamente. La producción masiva de estas formas de energías renovables y  facilitarlas a los habitantes del planeta prácticamente sin costes, disminuirá la dependencia de los negocios de inversión de las petroquímicas.

10. Amplio sistema de derecho internacional. El derecho internacional de la Alianza de las Naciones sustituirá el no existente código de derecho internacional de Naciones Unidas. El derecho internacional de la Alianza de las Naciones se rige por los principios de dignidad e igualdad de derechos para todas las personas del mundo, y por el deseo de paz, seguridad y justicia para todas las naciones, grandes y pequeñas. Este derecho internacional de la Alianza de las Naciones será vinculante para todos los miembros, y se estipularán sanciones para toda violación del mismo. Las guerras de agresión preventivas contrarias al derecho internacional de la Alianza de las Naciones serán castigadas mediante el aislamiento internacional inmediato de quienes las perpetren.

11. Resolución pacífica de conflictos. Las naciones miembros de la Alianza de las Naciones se comprometen a resolver todos los conflictos que surjan entre ellas mediante medios pacíficos.

12. Sistema de seguridad internacional. Para proteger a sus miembros contra amenazas, ataques u ocupaciones por estados no miembros, la Alianza de las Naciones establecerá y mantendrá un sistema de defensa, que incluirá fuerzas para la vigilancia de la paz, suficiente para hacer frente a dichas amenazas. La Alianza de las Naciones se compromete con la naturaleza exclusivamente defensiva de estas fuerzas.

13. El desarme como objetivo. El mantenimiento de las fuerzas de defensa y protección de la Alianza de las Naciones es una medida necesaria en un mundo todavía gobernado por las potencias económicas y la fuerza militar. Al mismo tiempo, los países miembros de la Alianza de las Naciones se comprometen esforzarse por una prohibición global de armas de destrucción masiva y por el desarme.

14. Sede de la Alianza de las Naciones. La clave para una paz duradera en nuestro planeta es la abolición de la desigualdad entre países ricos y pobres. Para agilizar este proceso, la primera sede de la Alianza de las Naciones se elegirá en un país que represente al mundo en desarrollo, con un historial de liberación de las cadenas del colonialismo.

29 de junio de 2004, Matthias Rath, M.D.