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Los micronutrientes apoyan la función del músculo cardíaco

Aproximadamente 30-40 % del peso corporal humano consiste en el peso muscular. Hay tres tipos de músculos en el cuerpo: los músculos lisos, esqueléticos o estriados y cardíaco (miocardio), cada uno de ellos con estructura y funciones muy especializadas.

El corazón es el único músculo que está en constante movimiento. Para su óptimo funcionamiento, debe ser suministrado regularmente con micronutrientes esenciales.

Los músculos esqueléticos son los tipos de músculos que más abundan. Unido al esqueleto, ayudan en el movimiento de los huesos. También se llaman músculos estriados o voluntarios, porque el movimiento de los músculos esqueléticos puede ser controlado voluntariamente. Cada uno de los músculos esqueléticos es suministrado por un nervio específico para coordinar movimientos voluntarios. Generalmente se requieren varios músculos para producir cualquier movimiento en particular.

Los músculos lisos están presentes en órganos huecos como el estómago, los intestinos y los vasos sanguíneos. Su principal función es mover sustancias a través de los órganos. Los músculos lisos también son llamados músculos no estriados o involuntarios, porque sus movimientos están mediados por el sistema nervioso vegetativo o autónomo y poseen la capacidad de contracción y relajación.

Los músculos cardíacos, como su nombre indica, se encuentran en el corazón (miocardio) Estos son músculos especializados como lo son estructuralmente similares al músculo esquelético (o estriado). Sin embargo, funcionalmente y debido a su naturaleza involuntaria, se asemejan a los músculos lisos. Estos músculos están presentes solamente en el corazón y son los responsables de bombear la sangre. Otra característica única del músculo cardíaco es su ritmo de contracción y relajación controlado por el comunmente llamado "marcapasos natural" presente en el corazón: el nódulo sinoauricular (normalmente, es donde se origina el impulso eléctrico que da origen a un latido cardíaco) y que también está formado por tejido muscular cardíaco. Debido a esta propiedad, el músculo cardíaco funciona involuntariamente, sin tener estimulación nerviosa. Es un músculo miogénico, es decir autoexcitable.

A diferencia de los músculos lisos y esqueléticos, los músculos cardíacos son los únicos que tienen que trabajar constantemente al mismo ritmo a lo largo de nuestra vida. El corazón humano bombea aproximadamente 5 litros de sangre por todo el cuerpo cada minuto. No es sorprendente que los músculos cardíacos necesiten un suministro constante de nutrientes para funcionar óptima y continuamente. Cuando el cuerpo experimenta deficiencia crónica de micronutrientes esenciales, los efectos son claramente notables con la función subóptima del corazón, los cuales se manifiestan en forma de diversas enfermedades como la miocardiopatía, enfermedades de las válvulas cardíacas (enfermedades valvulares o valvulopatías), latidos cardíacos irregulares (arritmias) e insuficiencia cardíaca. La miocardiopatía es el deterioro de la función del miocardio, por lo que el músculo pierde su elasticidad y puede estar inflamado, debilitado, dilatado, rígido o tiene otro problema estructural. Esto reduce el suministro de sangre a todos los órganos del cuerpo y como resultados sus secuelas.

Según nuestra investigación, la mayoría de las enfermedades del sistema cardiovascular, se producen debido a la deficiencia crónica de ciertos nutrientes y puede prevenirse con una suplementación apropiada. Concretamente, las vitaminas del tipo B, carnitina, taurina y la coenzima Q-10 son micronutrientes esenciales para apoyar el metabolismo y producir la bioenergía esencial requerida para una óptima función cardíaca. Sin embargo, estos micronutrientes también necesitan ser apoyados por otros micronutrientes que trabajan en sinergia entre sí y aumentan el efecto de los esenciales. Hemos visto que esta Sinergia puede ser lograda mediante la combinación de los nutrientes mencionados anteriormente y la vitamina C, el ácido alfa lipoico, el alfa cetoglutarato y otros. Nuestros estudios clínicos concluyeron que una combinación específica de micronutrientes, apoya la función saludable de las células cardíacas y ofrece un apoyo óptimo y bioenergía al músculo cardíaco.